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lunes, 5 de enero de 2009

Examenes de rutina para la embarazada

Durante tu primera visita al doctor, como en las sucesivas se te practicarán una serie de exámenes y análisis destinados a medir el estado general de tu salud y el normal desarrollo de tu hijito. Estos son:

Análisis de sangre

Se pide sólo en la primera visita, salvo que se presenten complicaciones.
Se te extraerá sangre de la parte interna del brazo (a la altura del codo), para determinar:

  • Tu grupo sanguíneo.
  • La cantidad de componentes que tiene tu sangre (para averiguar si tienes anemia u otra anomalía).
  • Anticuerpos contra la rubéola.
  • Anticuerpos contra la sífilis, otras enfermedades infecciosas y el virus del SIDA.
  • Si eres portadora de alguna enfermedad hereditaria.

Análisis de orina

Se pide en casi todos los controles, para investigar:

  • La presencia de azúcar en la sangre (glucosa). Si la hay puede indicar una diabetes.
  • La presencia de proteínas que indicarían una falla renal. Si las hay hacia fines del embarazo, ello obliga a pensar en una pre-eclampsia.

Control de la presión arterial

Por lo general la presión arterial disminuye al comienzo del embarazo. En esta época de la vida normalmente la máxima no debe exceder los 120 mm. de mercurio y la mínima los 70 o los 80. Si estas marcas superan los 140 y 90, respectivamente, habrá que hacer otros exámenes para identificar la causa de la anomalía.

Examen ginecológico

En la primera y algunas de las sucesivas visitas al médico, éste te realizará exámenes ginecológicos que no pondrán en peligro la vida de tu pequeño. El primer examen de este tipo se hará para constatar que no hay anomalías ni patologías en la región pelviana y que el cuello de útero está cerrado y en perfectas condiciones. En esta visita también se te sacará una muestra para realizar un PAP.

Latidos fetales

Gracias a un aparato de ultrasonido que aumenta los latidos cardíacos fetales, el médico irá controlando la evolución del embarazo. Los aparatos modernos registran los latidos del feto a partir de las 10 semanas de vida.

Palpaciones abdominales

Por medio de estas palpaciones que el médico realiza sobre tu abdomen va registrando el crecimiento de tu bebé, y hacia el tercer trimestre, la ubicación de su cabeza. Antes del parto estas palpaciones serán una forma de apreciar el encaje de la cabeza de tu bebé.

Ecografías

Este maravilloso examen te permitirá ver a tu bebé claramente dentro de tu vientre. Consiste en la aplicación de un gel sobre tu abdomen por el que se pasará un transductor que emite ultrasonido que al ser recuperado se convierte en imágenes que aparecen sobre un monitor de televisión.

A pesar de que muchos médicos piden el primero de estos exámenes a las 16 semanas de embarazo, otros facultativos se arriesgan a solicitarlo entre las 6 y las 12. Actualmente se está desarrollando un tipo de ecografía tridimensional y en colores que te permitirá ver, con mucha más claridad que hasta el momento, como tu hijito va creciendo.

El sexo del bebé se puede determinar desde la semana 28, con cierto grado de confiabilidad, ya que hay que reconocer que si el bebé se empeña, jamás mostrará lo que nos interesa ver y nos reservará la sorpresa hasta el momento de nacer...,¡como antes!

La ecografía permite:

  • Controlar el normal crecimiento del bebé.
  • Determinar al edad gestacional y probable fecha de parto.
  • Ubicar la posición del bebé y la de la placenta, en caso de tener que practicar alguna punción o biopsia corial, o para determinar la existencia de una placenta previa.
  • Detectar anomalías en el desarrollo neurológico (cerebro y médula espinal) del feto.
  • Confirmar o descartar nacimientos múltiples.

Amniocéntesis

Es una punción que se realiza por tu abdomen para extaer líquido amniótico que permitirá detectar alteraciones como el síndrome de Dawn o la espina bífida. Este estudio requiere de experiencia e información.

Mediante una ecogradía se determina la posición de la placenta y el bebé, para, a través de la pared abdominal, introducir una aguja que consigue obtener una muestra de líquido amniótico que permitirá -previo análisis- determinar la existencia de alguna anomalía que presente problemas posteriores.